-Grabame la canción que te pasé la otra noche, la de la balada clandestina.
-No sé de qué estás hablando.
-De la canción que me mostraste.
-Capaz lo soñaste, no recuerdo haberte mostrado algo. Además, no sé con qué querés que te la grabe.
-Pensé que la tenías.
-Pues no, no recuerdo haberla tenido grabada, sino lo sabría.
__
En este presente siniestro y nefasto, busco algo que me llene, busco gente que me cuadre, que me cargue en este lugar. Pero pocos lo hacen, pocos lo logran.
Hace poco retomé este escrito que dejé cuando tenía 14 años, mucho de mi dicción ha cambiado desde entonces, palabras que no deberían aparecer, aparecen, naturalidad que antes no aparecía entre los personajes que redacto se hace presente. Poco entiendo lo que ha pasado por mi mente en todos estos años de penumbre y de poca luz.
Con el chico de recién he estado saliendo desde que cumplí 15, nos tratamos como si fueramos hermanos, casi ni lo hacemos, al amor, me refiero.
Estamos pensando en separarnos, en salir con otros giles, con otras personas.
He estado pensando en salir con alguna chica linda, pero no me da la cara para encarar a alguna de las que conozco.
Bueno, acá vamos, intento 1.
-¡Hola!
-Hola~ ¿cómo va?
-Bien, bien. Che, qué linda que estás.
-Ay, ¡gracias! ¡Vos también, bella!
Ay. No ¿Qué le digo ahora?
Bueno.
Fallé.
Ahora, ¿en qué estaba pensando? Si todavía no me separo de Iván ¿Qué iba a hacer concentrandome en una chica ahora?
Auch.
Bueno, a lesbianizarla menos.
--
-Che, extraño mucho lo que escribías antes, ahora como que no le encuentro gracia.
-Bueno, gracias, ¿sabés?
-Sí, pero, ¿a dónde fue tu inspiración? Tu "dicción" (sea lo que sea la palabra esa que escribiste), si se puede saber.
-He estado poco, muuuy poco inspirada ultimamente, casi no le encuentro la belleza a las cosas que escribo y que digo, o tal vez sí sean bellas para mí, pero de una forma muy extraña y poco romanticona. No sé... uhm...
-¿Qué pasó? ¿Ya me querés cortar a ver si con otro se mejora la cosa?
-Capaz que sí, pero no creo que pueda seguir sin vos, nos conocemos demasiado, sabemos demasiado, estamos demasiado acostumbrados a estar juntos.
-Demasiado tantas cosas que dijiste y también, demasiado aburridos estamos el uno del otro, ¿no te parece que la costumbre nos mató?
-Y, es posible que sí eso haya pasado. Y También, hace mucho que no leo un libro de literatura de la buena y eso se nota.
-¿Y un Cortázar, un Sábato?
-Posiblemente pueda agarrar alguno de esos.
-Bueno, seguimos charlando después, mejor me voy.
-Chau. Besito.
-Besito, ¿¡qué!? ¿no me pensás dar un beso que me decís "besito"?
Estallé de la risa.
-Andá, ¡pelotudo!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario